Edición Nro. 2454 - Punta del Este / Uruguay
enfoques 26 de junio de 2026
 
 
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UN ARGENTINO ORIENTAL OPINA - ENFOQUES COMPARTIDOS f
Enrique Guillermo Avogadro
Chupópteros y Derrotas Disfrazadas
  • “La eterna historia del mundo, amigo mío: unas monedas de oro siempre marcan la diferencia. El arte de la política está en saber a quién ofrecérselas”. Santiago Posteguillo
Ya importa menos si Manuel Adorni es inocente o culpable que el enorme costo que su permanencia en el cargo de Jefe de Gabinete de Ministros está acarreando a Javier Milei en su declarada lucha contra la corrupción. Muchos se preguntan si la irracional persistencia del Presidente en su defensa, por el contrario, obedece a la necesidad de utilizar al cuestionado funcionario como pararrayos preventivo en peores tormentas que, por debajo del radar de una sociedad adormecida por el Mundial de Fútbol, podrían generarse; un claro ejemplo son los oscuros tejes y manejes del Ministro de Justicia con los modos de selección y los pliegos de candidatos a jueces que, no olvidemos, implican cubrir las vacantes en nada menos que el 30% del Poder Judicial.
Lo absurdo es que el affaire Adorni opaca todas las buenas noticias económicas que se suceden sin solución de continuidad: una enorme cantidad de proyectos de inversión en áreas claves que no se limitan a la energía y la minería, la mejoría en la calificación de la deuda soberana (“riesgo-país”), el retroceso de la inflación, la notable caída en los pavorosos porcentajes de pobreza infantil, el crecimiento permanente de las exportaciones agropecuarias e industriales y, sobre todo, los avances en la infraestructura necesaria para aprovechar este alineamiento favorable de los astros globales que se da para nuestro país en materia de alimentos, gas y petróleo.
En el escenario internacional, la semana estuvo signada por la firma de Irán y EEUU de un muy frágil memorándum de intenciones para pausar, por 60 días renovables, la guerra en Medio Oriente y al cual no auguro futuro alguno. La retirada de EEUU ha constituido una derrota para un Donald Trump a quien el mundo ha perdido todo respeto, aún cuando siga siendo el comandante en jefe de las fuerzas armadas más potentes del globo.
Porque, más allá del costo que ha significado para los propios EEUU este conflicto, tanto en términos reputacionales cuanto en pérdidas de vidas humanas y material bélico, la destrucción de sus bases en los países vecinos y la desconfianza de sus aliados en el Pacífico, un somero análisis de los catorce puntos de ese memorándum permite percibirla claramente cuando se los compara con la situación en la zona antes del 28 de febrero y, sobre todo, con los propósitos que el Presidente enumeró como objetivos irrenunciables a lograr con sus acciones militares.
Se reabre el paso marítimo por el estrecho de Ormuz - que era libre y gratuito hasta entonces – y que Irán ha descubierto como su gran arma de presión sobre la economía global, no garantiza que deje de cobrar peajes, se levantan las sanciones a su petróleo y se liberan fondos embargados (US$ 24.000 millones) que le permitirán recomponer su arrasada economía y su arsenal misilístico y de drones y continuar financiando a sus terroristas milicias proxys – Hamás, Hezbollah y los yemenitas - en todo el mundo (como bien sabemos los argentinos), el uranio enriquecido seguirá en poder de Teherán aunque con algún control de la OIEA y, sobre todo, el régimen de los asesinos ayatollahs ha mostrado que puede sobrevivir a una guerra contra la principal potencia del mundo y salir fortalecido. Con respecto a los US$ 300.000 millones que serían invertidos en la reconstrucción y que, según Trump no saldrían del Tesoro de EEUU sino de las petromonarquías del golfo, seguramente permitirá a la familia del magnate hacer nuevos negocios particulares, como hizo en todos los mercados con intrade information antes de cada declaración (40 a esta altura) de paz o de guerra del Presidente.
Este mini-acuerdo incluye la imposición a Israel - que no fue parte de la negociación - de detener su guerra en Líbano y, según fuentes estadounidense, se habría firmado ayer un cese de fuego entre Tel Aviv y Hezbollah, pero los ataques de ambos bandos continuaron, frustrando la reunión formal entre el Vicepresidente de EEUU, J.D. Vance, y el Ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Haraghchi, prevista para ayer en Suiza y poniendo en duda la subsistencia del famoso memorándum. Lo curioso es que Trump dijo que la eliminación del grupo terrorista sería encomendada a Siria, hoy presidida por Ahmed Al-Sharaa, un antiguo miembro del terrible ISIS.
En la “operación especial”, como llama Vladimir Putin a su invasión a Ucrania, también se produjeron hechos violentos cuyos responsables y los daños ocasionados, como siempre, siguen en discusión. Me refiero tanto a los sangrientos ataques a objetivos civiles que Bielorrusia adjudica a Volodimir Zelensky cuanto a las nubes de drones con que Ucrania oscureció los cielos de Moscú para incendiar refinerías como réplica a los grandes daños que Rusia está causando a Kiev. Si bien es presumible que el prestigio personal de Putin se haya visto duramente perjudicado por esas reacciones ucranianas, no es probable que sea removido de su cargo y, en cualquier caso y como sucedió en Irán, todo reemplazo del líder sería por alguien aún peor y más fanático.
En nuestra región, Latinoamérica, debemos centrar nuestra mirada en Colombia, donde mañana se sustanciará el ballotage entre Abelardo de la Espriella, de derecha, e Iván Cepeda, delfín de Gustavo Petro, un evento tan dramático como el que vive aún Perú por la muy pequeña ventaja obtenida por Keiko Fujimori sobre Roberto Sánchez, heredero de Pedro Castillo, el izquierdista ex Presidente. Sobre ambos países sobrevuela el fantasma de la violencia política, algo que los seguidores de Evo Morales, que resiste la orden de comparecencia dictada en su contra por la Justicia por los delitos de estupro y terrorismo, concretan todos los días en Bolivia, intentando derrocar a Rodrigo Paz, el nuevo Presidente que asumió hace menos de seis meses, mediante el bloqueo de las rutas que llevan a La Paz; el mandatario aún no ha dictado el estado de excepción, que le permitiría ordenar a las fuerzas armadas intervenir.
Creo que Cuba será el siguiente objetivo de Trump, en especial para compensar ante su fuerte electorado de Florida la imagen de derrota que trae desde el Golfo Pérsico. Y allí no le resultará posible replicar la operación que le permitió capturar a Nicolás Maduro en Caracas.



ADVERTENCIA: Los artículos periodísticos firmados son de la exclusiva responsabilidad de sus autores. La Dirección.



Columna de Ricardo Garzón
SE DICE

Que el exdiputado Eduardo Lust, refiriéndose al uso de los vehículos blindados Mamba que pertenecen al Ejército y que utilizará también la Policía para contener desmanes, dijo que después de cincuenta y pico de años y gracias al Frente Amplio vuelven las Fuerzas Conjuntas a la calle.

Que le asisten fuertes razones al abogado y político uruguayo Gustavo Salle -autotitulado viejo loco- cuando utiliza el término "golpe de Estado técnico" para describir la implementación del nuevo Código del Proceso Penal y la Ley de Inclusión Financiera; se ha suprimido la potestad investigativa del Poder Judicial, razón por la cual, no cabe seguir hablando de una tripartición republicana y democrática de los poderes. (Adiós Montesquieu)

Que con contundencia y a la chita callando ha dicho que estas normativas vaciaron de poder al Poder Judicial al centralizar las facultades de investigación y acusación en la Fiscalía General de la Nación.

Que el diputado Salle reitera y denuncia, en cuanta oportunidad se le presenta, que esto creó una "maquinaria de impunidad" que permite decidir arbitrariamente qué casos se investigan o se archivan. (El Parlamento en silencio)

Que en lugar de ayudar el exministro del Interior Nicolás Martinelli, al igual que la mal denominada "oposición" -en rigor una trancadera en todos los órdenes de la vida nacional-, mal consideró que la decisión del Ministerio del Interior de utilizar vehículos blindados del Ejército para el patrullaje de algunos barrios de Montevideo obedezca al “fracaso de la gestión” de Carlos Negro al frente de la cartera.

Que el Frente Amplio pasó de mirar con desconfianza los uniformes militares a meter camiones de guerra de 1 millón de dólares para frenar a los motochorros en el Cerro.

Que los vehículos Mamba, definidos como unidades de "transporte blindado de personal", llegaron a Uruguay en julio de 2024; fueron una donación del gobierno de los Estados Unidos, y están diseñados para circular por territorios "amenazados por minas". Su cometido, integrarse a una fuerza de rápida respuesta en el ámbito de las operaciones de paz que los militares uruguayos llevan a cabo en el exterior del país.

Que los Mamba nos los dieron para las Misiones de Paz. Si están en el Congo, la ONU nos paga US$ 4.500 al mes de alquiler por cada uno y nos regala el gasoil. Al traerlos acá, perdemos esa plata y encima el blindado se destruye.

Que la cuenta final por vehículo arroja que por cada 100 km recorridos cuestan: $47.579 pesos, en tanto y en cuanto al mes, por cada blindado: 1.427.370 pesos (US 35.684), y como quieren meter 12 blindados en la calle, el "chiste" va a salir casi medio millón de dólares por mes (más de 17 millones de pesos).

Que por todo lo expuesto llegaron tarde a la seguridad; se pasaron años defendiendo delincuentes, y ahora arman este show mediático que cuesta una fortuna.

Que los comentarios críticos del ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, a la decisión del Poder Ejecutivo de utilizar vehículos del Ejército para patrullar algunos barrios de Montevideo produjeron “malestar” en la Presidencia de la República.

Que el presidente del Sindicato Único de Policías del Uruguay dijo que se coincide con la propuesta de utilizar los vehículos Mamba con un chofer militar, siempre que sea el personal policial el que lleve a cabo la tarea contra la prevención y represión del delito.

Que el General Guido Manini Ríos precisó que “se necesita un marco legal” para evitar que, “ante el primer problema que surja, termine pagando un soldado con cárcel”. (Ojo Perciballe: cuidado con opinar sin fueros)

Que para la senadora Constanza Moreira en los barrios “hay que entrar con políticas públicas, con comida, con salud, con educación y con vivienda”. Programas como Más Barrio no impedirán que la ciudad se siga segregando, porque el fenómeno se vincula con la idea de la vivienda como capital financiero.

Que Estados Unidos, país que financia casi la mitad del presupuesto de la Organización de Estados Americanos, OEA, le reclama al organismo internacional que redirija sus esfuerzos hacia la seguridad, la estabilidad y la prosperidad económica, y deje en segundo plano su histórico papel como promotor de los derechos humanos. Desde que asumió el gobierno Donald Trump, EE.UU. ha puesto en duda la relevancia del organismo, al que bien acusa de ser ineficaz y oneroso.

Que al mes de junio Washington no había entregado aún su contribución a la organización, en el entorno de los US$ 47 millones, y para 2027 no hay una partida específica para la OEA en el proyecto de presupuesto estadounidense. "Es como una espada de Damocles sobre tu cabeza", opinó una fuente del Consejo Permanente de la OEA.

Que la próxima Rendición de Cuentas llegará en un contexto de bajo crecimiento económico; restricciones fiscales, y un gobierno que busca financiar nuevas prioridades sin aumentar el gasto del Estado.

Que el exdiputado Eduardo Lust refiriéndose al uso de los vehículos blindados que pertenecen al Ejército y que utilizará también la Policía para contener desmanes, dijo que después de cincuenta y pico de años y gracias al Frente Amplio vuelven las Fuerzas Conjuntas a la calle.

Que el 20% de los uruguayos aprueba la gestión de Orsi y 65% desaprueba, mientras que un 12% ni aprueba ni desaprueba. Además, hay 3% que no opina, señaló Mariana Pomiés, directora de Cifra que presentó la encuesta en Telemundo (Canal 12). Pomiés señaló que "el presidente no está en un buen momento de evaluación" y "hay un balance bastante negativo".

Que el expresidente Julio María Sanguinetti opinó que la “controversia” por la decisión del gobierno de usar vehículos blindados del Ejército para patrullar algunos barrios de Montevideo “volvió a exponer una vieja contradicción de la izquierda uruguaya”.

Que mientras la creciente preocupación ciudadana por la delincuencia empuja a reclamar medidas más firmes, sectores del oficialismo reaccionan todavía condicionados por las heridas políticas e ideológicas del pasado, dijo en su columna semanal del Correo de los Viernes el expresidente de la república.

Que mientras Uruguay aceptaría encantado adquirir navíos OPV limitados y sin plataforma de helicóptero, con más de 20 años de desgaste en el Atlántico Sur a 20 millones de dólares cada uno, Brasil compró el HMS Bulwark, un  buque de asalto,  con cubierta hasta para 3 helicópteros y el doble de eslora por 26 millones de dólares! (Con esta posible compra, alentada por Lucifer Díaz, Orsi se va a Matemáticas)

Que el exministro del Interior, Nicolás Martinelli, fue muy enfático en destacar que durante su gestión se adquirieron 4 blindados que hoy no se ven en acción.

Que con 2.500 millones de u$s de presupuesto para la seguridad, con 26.000 policías ejecutivos, con el mejor armamento que jamás tuvo la Policía, con el mayor y mejor parque automotor, con toda la logística (helicópteros, drones, etc, etc,) este gobierno ha demostrado su incapacidad para brindar seguridad a los ciudadanos.

Traumas del pasado
Por Julio María Sanguinetti. - La controversia por el uso de vehículos militares en tareas de apoyo a la seguridad pública volvió a exponer una vieja contradicción de la izquierda uruguaya. Mientras la creciente preocupación ciudadana por la delincuencia empuja a reclamar medidas más firmes, sectores del oficialismo reaccionan todavía condicionados por las heridas políticas e ideológicas del pasado.

Para el expresidente Julio María Sanguinetti, el debate no gira en torno a riesgos para la democracia, sino a la dificultad de algunos dirigentes para adaptarse a una realidad que exige respuestas eficaces frente al avance de la inseguridad.
Ya lo vimos cuando el Presidente se subió al portaviones norteamericano. Parecía que estaban en el velorio de los padres. La escena tenía algo de parricidio, es verdad, en un momento en que la fuerza militar del gigante del Norte se despliega por el mundo entero. Infantil era, en cambio, la reacción. Pereira, el declarante más al uso, ensayó una explicación farragosa y confusa; el presidente del PIT-CNT, el compañero Abdala, no podía ni hablar. Estaba “consternado”, así lo dijo.
Ahora el tema es doble: vehículos de origen estadounidense del ejército uruguayo en tareas de patrullaje en los barrios pobres de Montevideo. Una “donación” del imperialismo simbólicamente sumada a las tareas de seguridad ciudadana. Uniformes militares en la calle...
Por supuesto, no hay nada extraño. Hace muchos años que el ejército ayuda en tareas de apoyo a la gestión policial, sin sustituirla. Por ejemplo, el patrullaje de la frontera o bien el cuidado perimetral de las cárceles. En su tiempo, hacían guardia en embajadas y otros lugares institucionales, para descargar de tareas a la policía.
No estamos entonces ante ninguna extravagancia ni sometimiento a ninguna presión militar. Lo que sí vivimos es un gigantesco clamor popular que nos reclama al sistema político medidas eficaces.
No nos engañemos: nos guste o no nos guste, todo indica que a la mayoría hoy le parecería muy bien el patrullar militar, que las paradas de ómnibus en ciertos barrios tengan amparo de soldados, que se saquen de los portales compulsivamente a todos los durmientes callejeros y que se metan presos a los enchastradores de fachadas con los estúpidos signos que ponen hasta en los muros de los cementerios.
Ya no deberíamos extrañarnos de que Bukele aparezca como el mejor presidente latinoamericano en las encuestas de este Uruguay liberal, moderado y pacífico.
Por suerte, todavía no hay reclamos de pena de muerte, pero no estamos lejos de que aparezca el demagogo que lo sostenga.
Hay que entender que cada país tiene la sensibilidad propia de su tradición y realidad. El Uruguay no es El Salvador ni ha vivido lo que ha vivido este dinámico país centroamericano que padeció una década de guerra civil con 70 mil muertos. No ha tenido guerrilleros desmovilizados volcados al delito común, organizados en las famosas “maras”. Aquí los que dejaron la metralleta llegaron hasta la Presidencia de la República. No es el mismo contexto y, si Bukele es algo esperable en El Salvador, no lo debería ser entre nosotros. Pero basta sufrir lo que sufrimos para que nazca el reclamo y esto no puede ignorarse.
El tema es que en su tiempo los frentistas tanto hablaron contra la represión, con tanta vehemencia impugnaban a los gobiernos de los partidos tradicionales, con tanta irresponsabilidad le inculcaron a una generación el odio a la autoridad, con tanta demagogia han mantenido el cuestionamiento a una dictadura que terminó hace cuarenta años, que ahora todo se les vuelve en contra. Se les hace dramático.
Viven enredándose en declaraciones, cuando el tema es razonablemente manejable. Hay que dictar una resolución en que quede claro cuál es la responsabilidad militar y cuál la policial. La mera lógica dice que, si el vehículo es del ejército, lo debería manejar el personal del ejército, que ya los tiene a su orden y que estaría desarmado. Nada más. Por su parte, los policías que tripulen el vehículo actuarán dentro de los protocolos de actuación policial con las armas imprescindibles para actuar cuando corresponda.
No debería haber mucho misterio, pero se revuelven haciendo tantas contorsiones que al final lo lógico parece extraño. Lo peor sería que por estas confusiones terminen desgastando una operativa que puede ser eficaz.
El Estado democrático no puede ser débil en la aplicación de la ley. Su fragilidad o ineficacia solo alentará a sus enemigos. El riesgo va creciendo para todos, los frentistas por frentistas y aun para nosotros, liberales, a quienes la ciudadanía también nos reclama mano firme. (Nota que se comparte con Correo de los Viernes)



 

 
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