Edición Nro. 2433 - Punta del Este / Uruguay
enfoques 28 de noviembre de 2025
 
 
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Javier Bonilla
Brasil: Ni Fuerzas Armadas ni Itamaraty Militares brasileños en su hora más oscura

Cuando hace pocas horas, la Dra. Carmen Lucia, la misma jueza del fraudulento Supremo Tribunal Federal que condenó -por un golpe inexistente- al almirante Garnier, anterior Comandante en Jefe de la Armada, le entrega a otros almirantes su nuevo submarino, el mayor de los manoseos a los uniformados de Brasil quedó consumado...
La Dra. Carmen Lucia Antunes Rocha fue, cuando integrante del no menos dudoso Tribunal Supremo Electoral, la magistrada que admitió ejercer la censura (" pero un poquito") durante las elecciones de las cuales emergió -tras enormes sospechas respecto a la no trazabilidad de las urnas antiguas afectadas a municipios de menos de 150.000 habitantes- Lula como presidente.
A qué censuras apoyaba la magistrada? Ni más ni menos que a prohibir aludir en la publicidad o en los debates políticos a las adhesiones de Lula a corruptas dictaduras como las de Cuba, Venezuela, Nicaragua, Mozambique, etc., a los préstamos sin garantía e impagos a esos mismos países, a la no inocencia del candidato izquierdista frente a los procesos que había enfrentado (recuperaba su libertad por un tecnicismo geográfico jurídico) y a controvertidas actitudes del mismo en organismos políticos internacionales. En pocas palabras, una campaña sin campaña...
Está señora, junto con las mayorías circunstanciales generadas por sórdidos abogados transformados en jueces del Supremo (que debería ser un Tribunal Constitucional y no lo es) por el propio Lula -en sus distintos periodos- Dilma Roussef o Michel Temer a instancias del actual vice, Geraldo Alckmin, acaban de condenar a larguísimos años de cárcel no sólo al ex presidente Jair Bolsonaro, sino a destacados ex jerarcas militares, desde ex ministros de Defensa, ex interventores federales o ex Comandantes en Jefe al ex Force Commander de la ONU en Haití, el respetado general Augusto Heleno. Y en gran parte, una confirmación de condenas mediaticamente estimulada para tapar una crisis bancaria multimillonaria que afecta afecta a medio gobierno y a medio senado. Se entiende la dimensión del manoseo?
Las Fuerzas Armadas brasileñas , que habitualmente ostentaron muy altos niveles de apoyo popular en las diferentes encuestas, llegaron a una alta cima de prestigio, cuando ,en 2016, el entonces Comandante en Jefe del Ejército, general Eduardo Vilas Boas, negó a la ex presidente Dilma Roussef ejercer cualquier presión golpista para evitar su destitución, ante las abundantes pruebas en su contra que analizaba el Parlamento. Sin embargo,en 2023, más allá de las expectativas de algún sector de la población, no parecía haber una perspectiva clásicamente golpista, sino a que las Fuerzas Armadas, que tienen representantes ante los organismos electorales, indujesen con firmeza a verificar la trazabilidad de esas numerosas urnas electorales cuestionadas por su antigüedad y dificultades de mantenimiento. No sucedió.
Mientras tanto, y a pesar de su negativa rotunda a pactar con Lula, el presidente Bolsonaro recibía al vicepresidente electo,Geraldo Alckmin, y al ministro de Defensa designado,José Mucio, para acordar detalles de la transición, inclusive la designación de los nuevos Comandantes en Jefe de cada Fuerza. Más aún: el propio Bolsonaro ,ante excesos de los grupos de manifestantes en alguna carretera  paulista, impidiendo el paso de vehículos, los desautoriza expresamente.
Cómo es público, días después viaja a los Estados Unidos para, en todo su derecho, no entregar el mando no solo cuya elección real estaba en duda,sino que había gozado de un favoritismo y prerrogativas indebidas durante la campaña electoral.
Asumido el nuevo gobierno, continúan las amplias vigilias populares frente a diversos establecimientos militares del país,a las cuales el propio ministro de Defensa entrante se niega a disolver ,dado su carácter pacífico.
Así, se llega al extraño disturbio del 8 de enero de 2023,vendido al mundo como un " intento de golpe de Estado" ( sin tanques ,sin aviones ,sin tropas, sin ordenes,sin proclama), aunque, con vericuetos muy difíciles de explicar y que no dejan precisamente bien parado al gobierno actual.
Para empezar, organismos de inteligencia pretendieron avisar acerca de agitación prevista para ese día al entonces Ministro de Seguridad y Justicia , el maoísta Flavio Dino, que desoye las advertencias . Dino, en lugar de ser sancionado por ello, semanas después será distinguido por Lula designado ministro del Supremo Tribunal Federal,según el mismo mandatario anunció en un acto político por su carácter de " comunista ".
Por si no bastase está sospecha, comienzan a aparecer videos muy comprometedores para las actuales autoridades... Uno, absolutamente escandaloso y que hubiera bastado para acabar con el caso mostrando al ministro de Seguridad Institucional,general Gonçalves Dias, sirviendo refrescos y café a los depredadores.... Luego tendría el tupé de sugerir al Parlamento que ese habría sido um mal menor ya que no lo dejaron usar las tropas a su cargo...
Otros videos mostraban a los manifestantes mas reconocidos gritando indignados a los más nuevos ( que era evidente,no conocían) que no rompieran nada.
Otros, más comprometedores aún , mostrarían a algunos agresivos y conocidos militantes radicales de izquierda mezclados en la multitud. Su difusión sería objetada por el truculento juez Alexandre de Moraes a los abogados defensores de algunos detenidos...
En ese marco, en el cual , mientras buena parte de los actuales jerarcas militares ( especialmente en el Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada aún eventualmente cuestionan) muestran una casi obsecuencia miedosa frente al gobierno o al controvertido Supremo Tribunal Federal y al pasado reciente inventado, Lula aún pretende cambiar la composición del Supremo Tribunal Militar - con integrado por civiles- para aumentar  precisamente,los miembros no militares del mismo con acólitos.
Motivo? Además de amedrentar a posibles disidentes, degradar a los condenados para quitarles los haberes de retiro ...
Además, el gobierno ha intervenido en licitaciones de obuses ya decididas por el Ejército y aprobadas por el Ministerio, impidiendo su concreción ,por ser el fabricante vencedor,de origen israelí, o está influyendo ostensiblemente a la Fuerza Aérea para adquirir grandes aeronaves VIP, tras comprometer al resto de la flota de Transporte en usos excesivos para trasladar a sendos dirigentes políticos o incluso jueces afines, a eventos privados o hasta situaciones intimas, arriesgando la posibilidad de acudir a traslados médicos.
Cómo si esto fuera poco, y mientras el Supremo Tribunal Federal ha otorgado miles de habeas corpus o devolución de costosos bienes a narcotraficantes, el presidente ha negado apoyo militar a los estados opositores,frente a este tipo de delincuencia,desembocando en los más que justificados operativos de Río de Janeiro, obligando también a los cuerpos policiales locales a grandes esfuerzos de recursos humanos y materiales.
Ante ello, y habiendo politizado a la otrora prestigiosa Policía Federal,al grado de transformarla en una virtual policía política que, o bien falsifica entradas a Miami de asesores de Bolsonaro que ni pasaporte vigente tenían, o monitorea periodistas exilados en España,mientras hostiga a su familia en Brasil, Lula impulsa un proyecto de ley para reducir las atribuciones de las fuerzas de seguridad de los estados y municipios. Un eterno recreo para las mafias locales y nacionales!
Ante esta más que preocupante realidad ,con el autoritarismo gubernamental como único guía, la ciudadanía honesta no solo se inquieta,sino que está profundamente molesta al respecto de la absurda pasividad uniformada, no para ir a un esquema de dictaduras caribeñas sesentistas( aunque Lula admire a las actuales) sino para que, al igual que El general Vilas Boas en 2016, ante las aspiraciones tiranicas de Dilma, ejerzan un cierto poder moderador cuando los otros fallan, aspecto negligenciado por las constituciones latinoamericanas.
Ese poder moderador, lo ejerció, por ejemplo,el general João Baptista de Figueiredo- una figura a la cual la historia le debe ,ya que su papel equivale en Brasil al del Rey Juan Carlos I-en 1981, en ocasión del " Tejerazo "brasileño, o sea el atentado al Riocentro, evento,que, por casualidad,nos tocó cubrir en la época.
En esa oportunidad, ya liberados los presos políticos,retornados los exilados ,abolida la censura,desproscriptos los partidos políticos antes prohibidos, algunos sectores militares y civiles ultra conservadores y opuestos a las liberrimas  elecciones legislativas, regionales y municipales programadas para 1982, pretendieron disfrazarse como miembros de grupos terroristas ya extintos , intentando volar el centro de eventos,sin éxito, durante un festival musical para atribuirlo a esos extremistas. Solo se produjeron las bajas de quienes pondrían las bombas.
Insultado por tal intentona, y en su peculiar lenguaje popular ( " al que se oponga a la democracia lo agarro y lo reviento") el general Figueiredo garantizó esas elecciones ...Eso fue ejercer el poder moderador! Así como, en lo exterior,reunirse con el dictador argentino Jorge Rafael Videla para establecer un mecanismo inicial de control mutuo de las aspiraciones nucleares de ambos países , con la ayuda de Itamaraty, fue un estilo de uso del poder moderador,en lugar de dar alas a numerosos halcones...
Más allá de los excesos , especialmente los producidos  entre 1969 y 1974, del régimen civico- militar surgido en 1964, durante décadas las Fuerzas Armadas brasileñas han sido vistas como un poder moderador de facto, además de una vanguardia tecnológico- académico.
Hasta la irrupción del primer gobierno de Lula, destrozando todo como un elefante en un bazar, durante más de un siglo el mundo repetía que ,más allá de las circunstancias políticas, Brasil no se movería lejos de los lineamientos establecidos entre las Fuerzas Armadas e Itamaraty, su famosa cancillería.
Llegaron Lula y Dilma, e Itamaraty,casi salió por la ventana. Estos gobernantes no solo se cansaron de desoir al ministerio de Relaciones Exteriores una y otra vez( ya fuera en el caso de que se debió reaccionar ante la ocupación militar boliviana de las instalaciones de Petrobras,frente a declaraciones políticas multinacionales imprudentes, o ante los múltiples préstamos a naciones insolventes). Si bien el ingreso de Venezuela al Mercosur fue el termómetro de la enfermedad diplomática, la creación del cargo de asesor diplomático presidencial fue el cáncer , traducido en metástasis como la Celac, la Unasur,etc.
Al Celso Amorim antisemita y antiamericano de hoy, le precedió el castrista, bolivariano , pro iraní y pro palestino Marco Aurelio García en ese extraño cargo, hoy imitado por Uruguay, designado en ese puesto el representante del Instituto Lula,Álvaro Padrón.
Ya las Fuerzas Armadas debieron dejar  transcurrir más de medio siglo para limpiar su imagen,tras la vergüenza de la trucha proclamación de la República por parte de un grupo de militares golpistas de ultra derecha que derrocaron a un monarca respetado, muy culto, moderado y mundialmente prestigioso como Pedro II, rebelión financiada por terratenientes furiosos por la abolición de la esclavitud. 
Fue la Segunda Guerra, cuando el cruel dictador fascista ( hoy idolatrado hasta por las izquierdas) Getúlio Vargas decide cambiar de bando en 1942,lo que les permitió a los militares enviados a luchar a Italia o custodiando las sensibles costas brasileñas, lucirse profesionalmente y ver otras realidades. En la posguerra, la re democratización tuvo a los militares como protagonistas. 
Más allá de la traumática vuelta electoral,en el 50 ,de Getúlio Vargas,o de la victoria posterior de Juscelino Kubitschek ( aquel hombre honrado que soportando algún intento golpista, cometió el error de construir Brasília...)nombres como los de los ex jerarcas militares el general Eurico Gaspar Dutra- primer presidente de posguerra -el mariscal Henrique Teixeira Lott o el Brigadier Eduardo Gomes eran los candidatos de las distintas agrupaciones políticas de esos tiempos, en los cuales una ley electoral tonta hacia elegir en listas separadas al vicepresidente, usualmente de distinto signo, madre de futuras crisis.
En esos años, además, las jerarquías militares apostaron a la moderación, sofocando algunas intentonas locas de levantamiento. Inclusive, la ruptura de 1964,en principio, homologada por el propio Parlamento, tuvo como protagonistas iniciales a los moderados, de la línea Castelo Branco y se endureció a partir de mediados de diciembre de 1968, permitiendo cierto juego politico- legislativo.
Una vez reinstitucionalizado el país,luego del gesto citado del  general Vilas Boas no hubo necesidad de hacer gala de un poder moderador de hecho. 
Además, desde la carta magna de 1988( una constitución bastante mala que se entromete en aspectos hasta municipales) Brasil dió el mal paso de atribuirle presumibles funciones moderadoras a este engendro llamado Supremo Tribunal Federal. Quizá la intención hasta fue buena, como un posible envase adecuado a buenos contenidos. El problema sobrevino desde el primer gobierno de Lula designando a sus amigos, hasta defensores de los Sin Tierra, ahí. En el actual, llegó a nombrar a su propio abogado, el Dr. Zanin...
La falta de un Poder Moderador real , problema tan común a nuestras constituciones en América ,deja alguna opción ante una crisis, que un largo enfrentamiento o una ruptura institucional...?
Brasil,con su enormidad continental,su narcotráfico y su desgobierno, es una enorme alerta.

Rafael Rubio
“La religión de la Igualdad”
  • “La religión de la igualdad pura, que nosotros osamos predicar a todos nuestros hermanos despojados y hambrientos, quizás les parezca a ellos mismos nueva, aunque sea tan natural”. Gracchus Babel
La religión es cualquier historia de amplio espectro que confiere legitimidad superhumana a leyes normas y valores. Legitima las estructuras sociales asegurando leyes superhumanas. La religión asevera que los humanos estamos sujetos a un sistema de leyes morales que no hemos inventado y que no podemos cambiar.
La Ciencia, sin constituirla en dogma, afirma que las personas no han sido “creadas” sino que han evolucionado. La evolución explica que no sobreviven ni los más grandes, ni los más fuertes, sobreviven los más adaptables. Para ello se necesita una gran variabilidad genética que permitan habituarse a los cambios que ocurren en el ambiente. Por tanto, la evolución se basa en la diferencia, no en la igualdad. Cada persona posee un código genético diferente y desde su nacimiento está expuesta a diferentes influencias ambientales. Esto conduce al desarrollo de cualidades diferentes que significan diferentes probabilidades de supervivencia y de desempeño en la vida. No evolucionamos para ser iguales, la idea de igualdad se halla inextricablemente ligada de la “creación”, que dice que todas las almas son iguales ante Dios. La igualdad entonces, es un concepto religioso, no biológico y por tanto no es científico.

i.            “No se puede partir de una ficción para construir una realidad consistente”
Todos somos iguales porque todos deseamos alcanzar la felicidad y evitar el sufrimiento. No importa si somos mayores o jóvenes, ricos o pobres, educados o no. En este nivel humano elemental todas nuestras diferencias de sexo, orígenes, preferencias sexuales, religión, nacionalidad y etnia se igualan, Estas diferencias pueden ser extremas en otros niveles, pero a pesar de las grandes diferencias que pueden existir en las experiencias, comparten la misma plataforma básica de existencia: todos nacemos, envejecemos, enfermamos y fallecemos. Todos somos iguales en cuanto a las reglas básicas de la vida. Y nada más. Es en lo único que somos iguales. Físicamente, ni aún los mellizos univitelinos son iguales., siempre existirá una experiencia distinta que se ancle en sus cuerpos, que los diferenciará. Ni que decir a nivel psicológico, las diferencias serán visibles, ¿serán felices por las mismas razones, sufrirán por lo mismo? Hay tantas felicidades diferentes, como personas existen, lo mismo sucede para los sufrimientos psicológicos, espirituales y morales, ya sea en su causa como en su intensidad. Es más, sin caer en las miserias humanas, en muchos casos la felicidad de unos, es el dolor de otros, sino piénsese en un resultado deportivo. Por tanto, la igualdad perfecta es un derecho primitivo que se producirá cuando se conquiste la igualdad de hecho. Para una “perfecta igualdad” se requiere la socialización de la propiedad, la administración común de los bienes, y para ello se ha de vincular a cada hombre al talento, a la industria que conoce, obligarle a depositar el fruto en especies en el almacén común, de modo que la sociedad misma opere una permanente redistribución económica con el propósito de garantizar la más exhaustiva igualdad.   Esto requiere abolir la propiedad privada, ya que se constituye en accidente histórico que debe revertirse. El final de la propiedad privada, hará factible la “felicidad común”, el advenimiento del colectivismo económico y será el inicio de una nueva sociedad con el anhelado “hombre nuevo”. Para iniciar esta obra maestra hay que modificar el corazón humano por medio de la educación (Gramsci dixit), de manera que nadie quiera ni haga sino aquello que debe hacer. También se debe eliminar paulatinamente a la oposición, a toda opinión contraria a la religión de la igualdad. En el reino de la igualdad, se debe velar porque nadie logre los que otros no son capaces de lograr, que nadie desarrolle  sus potenciales individuales más allá de la media, so pena de convertirse en un mal ejemplo social, que nadie desarrolle su inteligencia más allá de lo permitido, que nadie destaque más allá del rebaño, La sociedad igualitaria es en realidad una sociedad de hombres anulados, mediocres y conformistas, con sus individualidades guillotinadas, por la administración de la “igualdad”, La persona quedará anulada, disuelta en lo colectivo, sujeta al despotismo de los igualadores. La dialéctica del despotismo utiliza un relato y prácticas comunes, cambian las etiquetas, socialismo, comunismo, igualitarismo, el resultado es el mismo, falta de libertad y corrupción, destrucción de la economía parálisis social, muerte espiritual y moral.,  
“No se puede partir de una ficción para construir una realidad que brinde libertad”. M. L. 



ADVERTENCIA: Los artículos periodísticos firmados son de la exclusiva responsabilidad de sus autores. La Dirección.



Columna de Ricardo Garzón
SE DICE
Que con relación a las denuncias entrerrianas acerca de lo que se considera reiterada violación uruguaya al Tratado y Estatuto del Río Uruguay, se suma ahora la próxima instalación de la planta de hidrógeno de HIF Global, que no habría completado los permisos ambientales pertinentes.

Que bueno sería, entonces, que el gobierno uruguayo desande el camino, si corresponde, porque no es de personas inteligentes andar tirándole los bigotes al tigre, ni las frondosas patillas a Milei.

Que sin ser para nada originales, y sí para bombo y platillo,  el PIT CNT promueve la aplicación de una sobretasa al impuesto al patrimonio de las personas físicas, estimando que con esto podría recaudarse entre 700 y 800 millones de dólares.

Que la plata de la gente se utiliza para seguir inventando gastos innecesarios y superfluos que aumentan a diario los bolsillos derrochadores del Poder Ejecutivo y Poder Legislativo.

Que la organización sindical, con el gobierno que es del palo, bien podría sugerir y hasta exigir que se desarme la estructura de costos de la administración pública y servicios descentralizados, verdaderos tumores que se van fagocitando en el día a día a la república.

Que el ministerio de Economía debería aplicar frenos de pies y manos para por lo menos mitigar la dilapidación diaria de los paupérrimos pesos de la gente.

Que Yamandú Orsi promueve discusión sobre más mano dura en el combate a la delincuencia; el presidente se refirió al “modelo Bukele” de combate al crimen organizado en El Salvador como un “proceso para analizar”, y recibió expresiones de respaldo de políticos opositores.

Que Orsi aclaró sus dichos sobre la política de seguridad de Bukele: “aplicarla en Uruguay es imposible e inaceptable”: “lo digo convencidísimo de que no podés hacer nada que violente los derechos humanos, la democracia y la libertad”, dijo el presidente, y señaló que la política de seguridad de El Salvador es un ejemplo “a analizar”, pero “no a seguir, por favor”. 

Que en el ejercicio secular de las mejores tradiciones diplomáticas, el nuevo embajador de EE.UU. en Uruguay, Lou Rinaldi, subrayó en letanía el compromiso explícito de todos los embajadores de fortalecer las relaciones bilaterales; profundizar los intercambios comerciales, y promover inversiones en sectores estratégicos, respaldando la conectividad y el desarrollo entre ambos países.

Que el referido embajador aseguró que va a trabajar para integrar a Uruguay en el programa gubernamental estadounidense "Visa Waiver", que autoriza a los ciudadanos de los países participantes la entrada en Estados Unidos sin necesidad de visa. (Veremos...)

Que tras el “escándalo” del caso Cardama, Orsi afirma que el gobierno está negociando porque el país necesita patrullas oceánicas. (Vaya novedad)

Que TUMO es un programa global de aprendizaje en tecnologías creativas totalmente gratuito, dirigido a adolescentes de entre 12 y 18 años, que llega al país de la mano de Corporación América Airports, Aeropuertos Uruguay y una alianza estratégica con Ceibal.

 

45 años

Por Julio María Sanguinetti. Entre la memoria y el presente, 45 años dibujan una misma preocupación: la calidad democrática.

En este 2025 hemos estado celebrando los 40 años del retorno democrático, del reencuentro del Uruguay con sus mejores tradiciones políticas. Tan importante como esa evocación es la de los 45 años del plebiscito del 28 de noviembre de 1980, en que se rechazó el proyecto constitucional del régimen dictatorial y un episodio de notabilísima repercusión: el debate entre los Dres. Tarigo y Pons Etcheverry, opositores a la propuesta, y los Dres. Néstor Bolentini y Enrique Viana Reyes, sus defensores.
Esta historia comienza con la Comisión de Asuntos Políticos de las Fuerzas Armadas (COMASPO), que llama a los Dres. Carlos Manini Ríos y Héctor Paysée Reyes para que convocaran a un grupo de sus correligionarios colorados y blancos a estudiar el proyecto constitucional que el régimen estaba elaborando y que se planteaba como un retorno a la institucionalidad.
En el caso de nuestro Partido, se formó una una delegación realmente representativa de su realidad política, con José Luis Batlle, Máximo Gurméndez, Enrique Tarigo, Eduardo Jiménez de Aréchaga (corrección de acentuación) y el subdirector de El Día, Jorge Otero Menéndez, además del propio Manini Ríos.
Se intentó realmente buscar una solución, pero finalmente se comunicó la oposición a la propuesta al no aceptarse algunas modificaciones. Ello provocó las iras del Tte. Gral. Álvarez y del Comandante en Jefe Tte. Gral. Luis Vicente Queirolo, que lanzó la desafiante frase de que “a los ganadores no se les ponen condiciones” (sic), en un acto de soberbia que provocó una reacción muy penosa en la ciudadanía. El propio Dr. Tarigo contestó en El Día afirmando que se trataba de la institucionalidad del país, donde no había ganadores o perdedores, sino demócratas o autoritarios.
El proyecto tenía varias propuestas inaceptables, especialmente porque se instituía un Consejo de Seguridad Nacional, que era una suerte de cogobierno militar con el electo por la ciudadanía.
El 14 de noviembre, Canal 4 organizó el debate, con la moderación de Carlos Giacosa y Azadur Vaneskaián. La imagen hoy luce anacrónica, en medio del humo de los cigarrillos. Cada uno en su estilo, el irónico de Pons y el contundente de Enrique, demolieron el proyecto y creemos que fue, por encima de todo, esclarecedor. La propaganda oficial insistía en que se trataba de una reinstitucionalización, y mucha gente de buena fe pensaba (y alguna siguió pensando) que, aun mala, era un modo de progresar. Nosotros, con el No, sabíamos que se arriesgaba empantanarnos en un espacio de confrontación, pero también teníamos claro que introducirnos en el otro camino nos llevaba a un gobierno que no tendría el prestigio mínimo de la calidad democrática. Eso mismo escribí en un artículo en El Día titulado Hasta el 30 un No, justamente dejando claro que de este modo no entrábamos, pero que la disposición acuerdista se mantenía.
La campaña, naturalmente, era muy despareja. La propaganda oficialista era abrumadora y la opositora no existía. Los principales dirigentes no podían hablar. Por eso el debate tuvo gran resonancia, luego de siete años de silencio, en que no se había visto a nadie en la televisión cuestionar al gobierno. Hubo, sin embargo, tres actos de juventud: el primero colorado en el Cine Cordón, otro nacionalista en el mismo lugar días después y, finalmente, otro colorado en el Cine Arizona. En el interior se realizaron algunos pocos actos, muy acotados y vigilados de cerca, de modo que la gente no se animara. Recuerdo uno en Salto, en el Politeama, y otro en San José, en la Sociedad Italiana, ambos con Tarigo presente.
Finalmente, se llegó a la votación y fue clara: 57,2% por el No y 42,8% por el Sí. Siempre pensamos que en esta expresión a favor del Sí no había necesariamente un pronunciamiento favorable a la dictadura, sino la idea de que, aun malo el proyecto, en algo se avanzaba. Eso se vio claro cuando se realizaron las elecciones internas de 1982 y los grupos políticos que habían militado por el No obtuvieron un 75% de los votos en las internas de los dos partidos tradicionales.
El hecho político es que el No marcó una opinión ciudadana y fortaleció así al sector militar que era proclive a una salida. Aun aquellos que seguían compartiendo la idea del golpe militar asumían que su destino no era refundar al país sobre esa base, y mucho menos ser cómplices de la ambición personal del general Álvarez, que constantemente provocaba episodios perturbadores. Se define así un nuevo cronograma que nos lleva primero a la elección interna, luego al fracasado diálogo del Parque Hotel, al acto del Obelisco y, finalmente, al Pacto del Club Naval, en que se le pone día y hora a la elección nacional y la asunción del nuevo gobierno democrático.
Hoy todo parece fácil. Mucha gente subraya la imperfección de que el Partido Nacional no estuviera en el Club Naval. Sin duda fue una lástima, pero Wilson tenía otra estrategia, asumió otros riesgos y quedó personalmente al margen de la solución. Felizmente, por su espíritu patriótico, reclamó que su partido fuera a la elección, proclamó una gran fórmula (Zumarán - Aguirre) y luego no escatimó su apoyo al gobierno que presidimos. Además, reconoció siempre que, lejos de traicionar un compromiso, nosotros le habíamos informado de los pasos a dar, invitándolo a acompañarnos.
Fue un largo proceso. Son cinco años de ir y venir, de intentar acuerdos, de soportar agravios y provocaciones, para finalmente llegar a un entendimiento pacífico. Los cuarenta años que hemos vivido en libertad son el reconocimiento a aquel esfuerzo.
Sigamos mirando al futuro, sin olvidar que hoy podemos hacerlo porque ayer nos jugamos al destino siempre imprevisible de los acuerdos.
(Nota que se comparte con Correo de los Viernes)


 

 
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