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UN ARGENTINO ORIENTAL OPINA - ENFOQUES COMPARTIDOS
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| Enrique Guillermo Avogadro |
| Argentina marmota |
- “Como las instituciones influyen en el comportamiento y los incentivos en la vida real, forjan el éxito o el fracaso de los países”. Daron Acemoglu y James A. Robinson
Quien ha tenido la paciencia de leer, al menos, alguna de mis notas previas sabe cuánto he apoyado a este gobierno; pero hoy tengo el triste presentimiento de estar, una vez más, en el sendero declinante que la Argentina ha recorrido, como mínimo, desde hace ochenta años, es decir, toda mi vida. Sin embargo, si el desafiante fuera alguno de los integrantes de las administraciones anteriores pero-kirchneristas, volvería a votar por Javier Milei con las dos manos.
Mi latente desilusión se debe a la sepultura de la probidad que se había anunciado como centro de la gestión libertaria – los costosos casos Adorni, $ Libra, ANDIS – y a la forma en que Milei se conduce frente a la prensa libre a la cual, como su admirado Donald Trump, insulta con epítetos barriobajeros. Pero, principalmente, a que a la Justicia, la principal herramienta - quizás, la única – a la cual nuestro país puede recurrir para volver a ser confiable y respetado, con las positivas y gigantescas consecuencias que eso implicaría para atraer inversores generadores de empleo, para que los ciudadanos saquen los dólares del colchón y hasta para comenzar a recuperar las islas Malvinas, se le ha consentido, y rogado, regresar a su chiquero habitual.
El Gobierno no parece entender, o se hace el distraído, cuánto importa la seguridad jurídica hoy en el mundo, y cuánto ganaría su propio proyecto político si clara y públicamente se comprometiera en recuperarla: los grandes capitales y los mismos argentinos que ahorran en moneda extranjera observan con suma atención este aspecto de la realidad nacional, y ante el mal olor que despide el Poder Judicial por su venalidad consentida, huyen despavoridos.
Ya venía maltrecho durante la gestión libertaria a raíz de la indiferencia ante la continuidad en la persecución, a través de los “juicios de venganza”, y el olvido de los miles de militares condenados a muerte en las mazmorras de esta sociedad cínica e hipócrita, y por la inexplicable propuesta para integrar la Corte de un tipo tan, pero tan nefasto como Ariel Lijo, el Juez Federal que lleva quince años “cajoneando” la causa por la estatización del 51% de YPF que dispusieron Cristina Fernández y Axel Kiciloff, y que debía investigar todo el negociado organizado por el difunto Néstor Kirchner y sus testaferros Sebastián y Enrique Eskenazy para robarse la empresa, y que casi – nos salvó el gong de la Cámara de Apelaciones de Nueva York – nos cuesta la friolera de US$ 18.000 millones adicionales.
Lo curioso es que ese mismo Lijo es uno de los que ahora se mueven, con la velocidad de un rayo, ante denuncias de hechos que son – en comparación con lo anterior – verdaderos “robos de gallinas” de funcionarios actuales. No exculpo a Manuel Adorni, Diego Spagnuolo o los hermanitos Milei, porque éstos últimos pusieron – y debían conservar – la vara bien alta, pero ver a tantos caraduras que toleraron en silencio – o fueron sus cómplices - el brutal saqueo al que fue sometida la Argentina por quienes ahora pretenden dar clase de pureza moral republicana, no puede más que llenarnos de indignación.
La Corte Suprema, en una actitud que honra a sus actuales integrantes, elaboró una profunda propuesta de reforma en el sistema de nombramiento de los jueces, con un reglamento que garantizaba la transparencia y el mérito en la selección de los candidatos en detrimento del favoritismo y el interés bastardo, que fue aplaudida por todas las asociaciones de abogados, pero el Consejo de la Magistratura, ese organismo tan politizado y tan propenso a favorecer a los poderosos, que encabeza Horacio Rosatti - por ser Presidente del mismo alto Tribunal -, la envió al freezer de sus comisiones, en las cuales seguramente no habrá nadie interesado en aprobarla.
El remplazo de los cuestionables Mariano Cúneo Libarona y Sebastián Amerio como Ministro y Secretario de Justicia, respectivamente, por Juan Bautista Mahiques y Santiago Viola, tan vinculados a la corrupción en la AFA, no sólo significó un notorio retroceso institucional, sino que se aprovechó para enviar listas para cubrir cargos judiciales al Senado, que incluyen nombres sumamente sospechados por sus nexos familiares con los magistrados que llevan las investigaciones que preocupan a Milei y su entorno, y hasta la promoción jerárquica de alguno de los peores habitantes actuales de Comodoro Py, sede porteña de la Justicia Federal.
En otro orden de cosas, debemos celebrar el principio de solución del conflicto entre EEUU e Israel contra Irán, que ha producido la inmediata apertura del estrecho de Ormuz, al menos mientras dure el cese del fuego actual que, ahora sí, incluye al Líbano, aunque Hezbollah se oponga. Si se leen los objetivos declamados por Donald Trump el 28 de febrero – cambio de régimen, cese total del enriquecimiento nuclear, destrucción de la capacidad misilística – resulta obvio que no se ha logrado ninguno de ellos y, en realidad, estamos ante una mayúscula derrota de las pretensiones del Presidente que, además, ha dilapidado fortunas propias y ajenas amén de innumerables e ignotas víctimas en esa “operación especial” a la cual llamó “Furia Épica”: el estrecho estaba abierto antes de las hostilidades, nadie sabe cuánto uranio enriquecido mantendrán ocultos los criminales ayatollahs y los misiles y drones iraníes han impactado, hasta hace nada, en objetivos militares y civiles y en infraestructuras norteamericanos, israelíes y aliados del Golfo.
En esta materia, tanto como en la invasión de Ucrania por Rusia, todo está por verse pero, si mañana comienzan nuevamente a reunirse en Islamabad, Pakistán, los enviados de Washington, Tel Aviv y Teherán, todos podremos adquirir nuevas esperanzas en un mundo tan convulsionado y rezar, con el nuevo enemigo de un irracional Trump, SS León XIV, por la paz global. |
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| SE DICE |
Que Federación Ancap resolvió aplicar medidas sindicales en las plantas de la petrolera, consistentes en paros sorpresivos y distorsivos ante una negativa del gobierno a continuar con los diálogos para revertir las pérdidas monumentales que arroja el negocio del pórtland.
Que surgieron como hongos las amenazas del sindicato en armas de convocar al Pit-Cnt a un paro con movilización en Torre Ejecutiva en conjunto con el Sunca y Mesa Coordinadora de Entes –que agrupa a los sindicatos de empresas públicas y entes autónomos– para denunciar la situación de la industria cementera; torcerle la muñeca al directorio de ANCAP, y de paso aprovechar la volada para comunicar la pérdida de puestos de trabajo en el departamento de Paysandú.
Que la Asociación de Abogados Penalistas del Uruguay expresó rechazo unánime a la creación de un Ministerio de Justicia, advirtiendo sobre riesgos de injerencia política en la Fiscalía, reclamando priorizar reformas urgentes del sistema penal antes que improvisar nuevas estructuras institucionales que harían trizas la centenaria división de poderes.
Que con mucho entusiasmo comenzó a funcionar el programa gubernamental integral de seguridad y vivienda Más Barrio en Cerro Norte, en Montevideo. Se trata de un plan que combina “Policía, infraestructura, programas sociales y presencia territorial”.
Que la primera etapa del plan consiste en un relevamiento in situ para obtener información sobre los hogares, las condiciones de vivienda, la composición de las familias y las principales necesidades de cada entorno, así como también informar a los vecinos sobre las acciones que comenzarán a implementarse de inmediato en el barrio.
Que las Fuerzas Armadas han sido agarradas pal churrete por ministros y legisladores inoperantes que abundan en demasía en los sectores políticos, resaltando que transcurre ni fu ni fa el período legislativo donde la patrulleras Cardama juegan rol principal.
Que la sospecha de coima en el Caso Cardama ha derivado en la rescisión del contrato por parte del gobierno y la presentación de denuncias penales, tras encontrar indicios de una estafa al Estado, centrada en la falsificación o falta de validez de las garantías de cumplimiento de contrato exigidas.
Que el presidente Yamandú Orsi recibe un salario en dólares solo superado por el estadounidense Donald Trump y por delante del canadiense Mark Carney.
Que de acuerdo con la lista, el presidente de Uruguay cobra un salario mensual de 26.000 dólares, con lo que logra el segundo puesto, solo por detrás del presidente Trump que percibe un ingreso mensual de 33.000 dólares. Tercero se ubica Canadá, país que otorga a su primer ministro un salario mensual de 24.750 dólares.
Que le siguen los presidentes de Guatemala (U$S 15.000), Chile (U$S 11.619), Perú (U$S 10.000), Colombia (U$S 9.500), Brasil (U$S 9.200) y México (U$S 7.000). Cierran el listado los mandatarios de Ecuador y El Salvador (U$S 5.000), Bolivia (U$S 3.600) y Argentina (U$S 3.000).
Que Javier Milei, Argentina, compartió la publicación celebrando su posición más “austera” en el ranking. “Seguro que esto no te lo dirán”, afirmó el mandatario, en un mensaje que alcanzó casi el medio millón de visualizaciones.
Que no se sabe si el gobierno persiste en la mentira o es cierto: a su regreso de España, el presidente Yamandú Orsi aseguró que el gobierno no tiene previsto realizar cambios en impuestos en el corto plazo, pese a que el Frente Amplio comenzará a discutir propuestas para aumentar la recaudación.
Que tras enviar al Parlamento, el Poder Ejecutivo, las actas de Cardama con tramos enteros rotulados como "secreto", hoy las Fuerzas Armadas llegan al absurdo y ridículo de no poder usar los nuevos 4x4 Agrale del Ejército por determinación del ministro Ortuño, que no es el titular de Defensa.
Que en lugar de reducir gastos públicos cuya financiación consiste en meterle desaprensivamente la mano en el bolsillo al ciudadano, el gobierno sigue muy campante en su política de crear ministerios y otras dependencias públicas sin tener en cuenta que somos, apenas, tres millones de sufridos habitantes.
Que el senador del Partido Nacional, Javier García, en su cuenta de X dijo que “el acuerdo entre el FA y el PIT-CNT que se anunciará en los próximos días le pasa por arriba al pronunciamiento popular del plebiscito de la seguridad social de octubre de 2024 que pretendía derogar las AFAP y eliminar el sistema de ahorro individual”.
Que el legislador fue más allá y refirió que “acordaron la eliminación de las AFAP y la gestión estatal del ahorro individual”. “Echan mano a los fondos jubilatorios individuales. En definitiva, reestatizan la seguridad social. Vuelven a un sistema donde el poder político-sindical administre los ahorros personales”, criticó.
Que su compañero de bancada, Sebastián da Silva, reposteó una publicación con la noticia y escribió: “Necios e irresponsables. Habría que sacar las instancias de democracia directa de la Constitución; total, la izquierda vive impulsándolas para después no respetarlas. Pero van a Barcelona y hablan de democracia”.
Que el presidente de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos, dijo que los dos votos de su partido en la Cámara de Representantes no estarán para cambios que vayan en contra del plebiscito de octubre de 2024.
Que si bien no constituye ninguna novedad, y se sabe desde hace décadas, el presidente de OSE admitió que cerca del 50% del agua potable producida se pierde debido a roturas en las tuberías y deficiencias en la red, estimando un 35% de pérdidas físicas. Para combatir esto, otro anuncio: se implantará telemedición e inteligencia artificial para identificar fugas en tiempo real... (Vivimos de anuncio en anuncio)
Que al frente de la seguridad pública de Argentina durante los dos primeros años del gobierno de Javier Milei, la senadora Patricia Bullrich dijo que las fronteras entre los países “no existen más”, por lo que la violencia del narcotráfico se da de forma similar en Montevideo o en Rosario.
Que, abundando, precisó: “queremos que la experiencia positiva que ha tenido la Argentina también la tenga Uruguay”, afirmó sobre su modelo de gobierno, basado en la “mano dura” y en el aislamiento carcelario de líderes criminales: “Hemos tenido alrededor de cinco mil habeas corpus, pero ninguno positivo. Los jueces se dan cuenta lo que supone dar ciertos tipos de beneficios a asesinos múltiples”.
Que alrededor de sesenta periodistas acreditados para ingresar a la sala de prensa de la Casa Rosada se encontraron este jueves con que se había bloqueado su registro mediante huella dactilar, y se les impidió el acceso a la sala de prensa.
Que el gobierno del presidente argentino, Javier Milei, que insiste en repetir la frase: “no odiamos lo suficiente a los periodistas”, ya había establecido una serie de requisitos para los corresponsales en la Casa Rosada que incluían el registro de numerosos datos, además de pertinentes y saludables códigos de vestimenta.
Que la prohibición del ingreso de esos periodistas acreditados se tomó el mismo día en que Milei recibía en la Casa Rosada al millonario estadounidense Peter Thiel, un ejecutivo de Silicon Valley y un teórico de la extrema derecha, cuya frase más conocida es: “la libertad y la democracia ya no son compatibles”.
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| 90 |
Por Julio María Sanguinetti. Sanguinetti presenta “90”, un libro que recorre su vida a través de imágenes y memoria personal, entrelazando historia íntima y trayectoria pública en un testimonio visual que abarca más de medio siglo —desde sus inicios en el periodismo y la política en 1953— y dialoga con la evolución reciente del país.
Cuando el lector benevolente se asome a esta nota, habrá pasado ya la presentación de nuestro libro “90”. Ese es su título de portada, en una imagen basada en Inteligencia Artificial que surgió de un diálogo con Gemini de Julio Testoni y Aldo Giovanetti. Fuimos a ese recurso para mostrar el enorme paso del tiempo de este mundo actual con nuestro primer recuerdo registrado: el hundimiento del Graf Spee, el acorazado alemán que en diciembre de 1939, yo a punto de cumplir cuatro años, entró a la bahía de Montevideo a reponerse de los daños sufridos en un enfrentamiento con tres cruceros ingleses y que, obligado a salir por orden del gobierno, fue hundido por su capitán.
El libro tiene un subtítulo: “90 años de imágenes, vida y memoria”. Esa es la genérica descripción de su inusual contenido. Es una memoria pero basada en imágenes. No hay página sin fotografía y en algunos casos página doble. Lo gráfico documenta. Y a ese documento le añadimos una descripción, unas referencias a la significación de esa imagen.
90 años en una república con 200 de vida independiente es casi la mitad. El testimonio tiene, por lo mismo, un valor histórico.
Nuestro archivo es copioso. Tenemos más de 500 álbumes, que guardan unas 35 mil fotos. Abordamos el tema, entonces, desde la temática. No había otro modo. Nuestros padres, nuestra juventud y desde el principio nuestros inicios periodísticos y políticos. A partir de allí, todo se fue complicando para compaginar una visión lo más fiel posible de un caleidoscopio vital. Mis andanzas en el arte, que ya merecieron un libro, aquí aparecen en solo cuatro o cinco fotos, testimoniales de esa actividad en la que he estado y sigo estando cerca. Mis años presidiendo la Comisión de Bellas Artes, entre 1967 y 1973, fueron de los más felices de mi vida pública. Como los que viví en el Centro del Fomento del Libro de la Unesco, que mucho me gratificaron y hasta me hicieron ganar un premio de los editores madrileños.
El deporte es otro capítulo. Haber protagonizado la transferencia de Fernando Morena al Rayo Vallecano de Madrid y luego el increíble retorno, financiado por una gigantesca colecta popular, es algo tan inédito como singular. No imagino que se pueda repetir algo parecido. Fueron años cercanos a un dirigente como Washington Cataldi, entrañable amigo que además me acompañó en el Ministerio de Industrias como subsecretario y luego en el Parlamento.
El periodismo ha sido mi vida tanto como la política. Celebré en Canelones mis 70 años, recordando que en 1953 arrancamos la publicación del Semanario “Canelones”, bajo la dirección de Manuel Flores Mora. Entre muchos otros, estábamos con Zelmar Michelini, Teófilo Collazo, Tabaré Hackembruch, Fernando Torres Ponce y más jóvenes como Luis Barrios Tassano, Elías Bluth o mi primo Norberto. Esa actividad me llevó tempranamente a la Unión Soviética de Brézhnev como a la Cuba de 1959, cuando arrancaba Fidel su gobierno revolucionario. También me significó conatos de duelos caballerescos, que me aportaron la afición por ese hermoso deporte que es la esgrima. Y también un duelo con un amigo, todo lo que hoy suena a inverosímil por lo que era nuestro cuidadoso celo del “honor”. Bastaba un adjetivo para desatar una tormenta. Hoy las redes han barrido con ese valor tradicional y cualquiera dice cualquier cosa de quien se le antoje.
Naturalmente, el libro recoge la vida partidaria, los clubes y por supuesto el gobierno. Llegué tempranamente como ministro y eso fue importante cuando me tocó asumir la Presidencia después de la dictadura. Ya había vivido la experiencia del Estado, así como el periodismo me había acercado a la actividad política. Tenía clara conciencia de la relatividad del poder, así como de su capacidad transformadora.
Mirando en perspectiva, no creo que haya en nuestra vida política nada más importante que “el cambio en paz”, o sea el primer gobierno luego de la dictadura que recuperó la plena vida institucional. Si nos ubicamos en la óptica económica aparecen realizaciones tan relevantes como el plan forestal o las zonas francas, que han cambiado la matriz productiva del país, al tiempo que retornamos a inflaciones de un solo dígito, que marcaron un tiempo que se proyecta hasta hoy. Lo social nos convoca particularmente: la reforma educativa, la reforma de la seguridad social con el ahorro individual, los Centros CAIF… Todo eso aparece en el libro como en “flashes”, fotos instantáneas. Hay una narrativa que las acompaña, dándole contexto a cada una. Son pequeñas ventanas a la historia.
Quizás algún día aborde unas memorias más explícitas. Guardo apuntes sobre los años en el gobierno. A cuenta de todo ello, este libro pretende asomar a 90 años del país desde una vida personal y una evolución familiar sostenida. Confiamos en que interesen y se guarden como un documento. No hay como las fotos para testimoniar.
Haber llegado hasta aquí con salud suficiente para mantener la actividad no deja de ser un privilegio. Como el de cumplir ya 66 años de un matrimonio en que se basa una gratísima familia que pasa por dos hijos, cuatro nietos, varios sobrinos, sobrinos nietos y ahora nada menos que un bisnieto. La familia ha sido el pilar. Y la devoción republicana el aliento permanente para seguir escribiendo, hablando y discutiendo.
Al registrar estos “90”, siento por encima de todo un sentimiento de gratitud. Que va desde lo cercano hasta la generalidad de un país por el que vale la pena seguir trabajando y, cuando es necesario, también luchando. Desde el sentimiento tanto como desde la razón. (Nota que se comparte con Correo de los Viernes) |
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