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| Javier Bonilla |
| En 4 años trenes brasileños correrán desde Río Grande a Belém. Uruguay observa... |
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Además de abandonar progresivamente la trocha angosta, tras los remates multimodales de la pasada semana (el " infraweek"), concediendo puertos y aeropuertos -unos cuantos, cerca de la frontera- a la iniciativa privada, se han privatizado algunos ramales de tren, a los que seguirán otros, próximamente. Todo esto ha repercutido en las bolsas locales, de las pocas del mundo que cotizan al alza.
Es la intención oficial, que en 2025 circulen ferrocarriles desde el puerto de Río Grande hacía el norteño estado de Pará, o al menos hasta el también norteño Maranhão, igualmente dotado de sendos puertos oceánicos, a esa altura en la mayor parte de Brasil, ya privatizados y quizá, en camino a duplicar sus movimientos de cabotaje.
Un cambio radical en materia de transportes para un país-continente que, contrariando sua dimensiones, había optado en los últimos casi 70 años por favorecer la variable carretera tanto en materia de carga como de pasajeros, más allá de su apoyo a la aviación, relegando la navegación interna a las zonas amazónicas o al Pantanal, y el tren sólo en áreas de voluminosa explotación mineral. Una decisión limitada y no muy acertada, encareciendo el comercio y desgastando infraestructuras.
Ahora, modernos aeropuertos, puertos más ágiles, carreteras renovadas y redes ferroviarias de una extensión desconocida hasta hoy, van a simplificar el trasiego de personas, servicios y mercancías, no sólo internamente, sino hacia y desde el exterior, en una multimodalidad cada vez más real. Y se suma a este panorama la próxima privatización del Correo, más las que hagan algunos de los estados de sus estructuras.
Uruguay, tren papelonesco de UPM
Uruguay, mientras tanto... ¿seguirá financiando el ominoso ferrocarril corrupto y papelonesco de UPM, a la sazón, impagable e inviable? Preguntándonos, ¿qué otra razón que las comas tuvieron anteriores gobiernos para no ofrecerle la línea por 100 años a los finlandeses a cambio de la obra? Seguirá esperando que Albertítere se avenga a evaluar futuras obras para hacer navegable el río Uruguay arriba de Salto? ¿O que se convenza que de no mediar cargas explosivas enormes, caras, absolutamente peligrosas y sísmicas, su canal de Magdalena es inviable?
¿No convendría, al menos, analizar la posibilidad de ponernos de acuerdo con Brasil y licitar, aunque sea por un dólar, la vía férrea entre Montevideo y Yaguarón, extendida a Pelotas/Río Grande para unir ambos puertos y llegar por tren con nuestros productos al resto del Brasil y el mundo? Esto, por trabajo de despachantes aduaneros, técnicos y empresarios, favorecería hasta una línea aérea subregional entre estas ciudades.
Además, si ya en un seminario desarrollado en Porto Alegre a fines de los "80, la Fundación Konrad Adenauer llamaba la atención para la existencia potencial y real de una virtual carretera, uniendo los tramos ya existentes en una sola oferta, entre Antofagasta/Iquique y el puerto de Río Grande, a la que apenas habría que triplicar, la desaprovecharemos? ¿No es más viable que dejar a los chinos proponer un carisimo desastre ambiental entre Callao y Santos?
Si Uruguay y Corrientes se ponen las pilas y hacen lobby con los gobiernos del sur de Brasil esa alternativa compite. Apenas ampliar ramales hacia los puertos de Itajai e Imbituba por el lado brasileño, y hacía Montevideo, para viabilizarlo, privados mediante. A su vez , seguir trabajando lo que se pueda una hidrovia en el Río Uruguay y otras, internas, que desemboquen en la Laguna Merín. Todo esto, sumado a los límites de crecimiento del propio puerto de Río Grande, acercarían, quizá con apoyo gaúcho, el famoso y demasiado hablado puerto de aguas profundas... ¡privado!
¿Cuesta tanto proponerlo? ¿O seguiremos hablando del Mercosur?

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| Rafael Rubio |
Pandemia
Entre la desilusión y la recuperación, ¿dónde estamos? |
- “Las crisis despiertan emociones colectivas. Diversos autores han estudiado las fases psicológicas que viven las sociedades y las organizaciones afectadas”.
La capacidad de computación de nuestro cerebro está limitada por dos requisitos básicos: la supervivencia y la procreación. Nuestro hardware, o sea, la fisiología, y el software que lleva incorporado, es decir, la psicología, tuvieron que progresar para permitir un conjunto limitado de acciones elementales: distinguir amigos y enemigos, averiguar el lugar adecuado en la jerarquía social, obtener alimento, encontrar pareja y perpetuar la especie. Así lo cuenta el profesor Steven Pinker, de la Universidad de Harvard (E.E.U.U.). Añade que, desde un punto de vista evolutivo, todo lo que vaya más allá de este corto repertorio será visto como un problema.
El cerebro humano se desarrolló en consonancia con estos retos, propios de la sabana africana, con una media de cien mil millones de neuronas y siete mil conexiones sinápticas para cada una de ellas. No había que seguir evolucionando porque, en ese momento, lejos de las exigencias de la actualidad, no habría servido para nada. Nuestra vida no es infinita, y tampoco lo es nuestra capacidad para asimilar y aplicar conocimientos de manera efectiva. Nuestro entrenamiento se concentra principalmente en la infancia, que son los años más fértiles y se puede mantener a lo largo de toda nuestra existencia.
Por tanto, las crisis despiertan emociones colectivas. Cuando ocurre algo inesperado que nos paraliza, las personas atraviesan determinadas etapas de manera conjunta. No se trata de un proceso individual, sino de un patrón grupal. Expertos en la gestión de catástrofes o de crisis significativas han analizado cómo son los comportamientos que se viven de forma colectiva. La estadounidense Deborah J. DeWolfe escribió un manual de formación para los trabajadores de servicios sociales que se enfrentan a un desastre (Field Manual for Mental Health and Human Service Workers in Major Disasters. Deborah J. DeWolfe, Ph.D., M.S.P.H. US Departament of Health and Human Services. Washington. 2000). Es un manual breve de 25 páginas sobre cómo dar apoyo psicológico en situaciones de catástrofe. Es un buen breviario, que está centrado en el modelo del estrés y la atención al individuo. Es un libro de máxima actualidad y que ha sido sumamente referenciado durante esta pandemia con la que lidiamos.
Un desastre causa un impacto estresante en quienes lo han vivido en primera persona o en aquellos que han estado cerca. Existen dos tipos de estrés, el individual y el colectivo. Muchas personas no han enfermado de Covid, pero de manera indirecta lo han sufrido al verse confinados, por la pérdida de seres queridos, por la crisis económica... Podemos decir que, de manera colectiva, todos estamos sujetos al impacto psicológico. DeWolfe menciona el trabajo de los psicólogos Myers y Zunin, que estudiaron las fases psicológicas que viven las sociedades y las organizaciones afectadas por una crisis de gran envergadura. Veamos cuáles proponen para así identificarlas en la sociedad en que se vive.
1) Antes del desastre. Fue la primera etapa que se vivió el verano del año pasado, antes de que llegara la Covid. Se sabía que algo sucedía en China y luego en Italia, sin imaginar la dimensión de lo que iba a ocurrir. Como recoge DeWolfe, al ser una crisis provocada por causas difusas, que no se ven, es habitual que exista rabia o negación, como sucede en una parte de la población. Cuando uno no puede prepararse ante un desastre, como es el caso de un tsunami o de la Covid, las personas se sienten más vulnerables, incluso desarrollan sentimientos de culpabilidad.
2) Impacto. Se vivió intensamente al comienzo, con el “quédate en casa”, que fue altamente acatado. El patrón colectivo es de bloqueo, ansiedad e incluso mucho temor, como se destiló en las redes sociales durante las primeras semanas de la pandemia.
3) Heroísmo o rescate. El comportamiento de grupo ante un desastre destapa también el altruismo y el reconocimiento hacia los profesionales que ayudan a las víctimas. Existe una necesidad colectiva de identificar a héroes que nos rescaten del problema. Posiblemente, con la Covid sea aplicable a los aplausos al personal de la salud que se brindó en las noches de los primeros meses de confinamiento.
4) Luna de miel. Es una etapa de cierto optimismo que viven las personas poco tiempo después de sufrir un desastre. Parece que “la ayuda va a llegar y que se contará con el apoyo suficiente para afrontar la crisis”. Se vivió esta etapa durante el invierno y avanzada la primavera, los pocos casos brindaban confianza en los datos de recuperación.
5) Desilusión. Cuando no se pueden tolerar los hechos de la realidad, no sirve sólo enfrentarse a los hechos para poder cambiar y cambiar la conducta. El remedio se confunde con la enfermedad. Se cree que los hechos convencen a las personas para cambiar, que si tienen suficiente información, van a actuar por su propio interés. Se piensa que el miedo motiva el cambio y que la fuerza más potente para cambiar es la crisis por todos los miedos que provoca. El miedo y la fuerza no motivan el cambio, el tiempo del “quédate en casa” pasó. Las personas hacen cálculo del impacto de la crisis en sus vidas, tanto de manera personal como colectiva. Es la fase del inventario, que abre la puerta a la desilusión. Las ayudas no tienen el efecto deseado, se tiene cierta sensación de abandono, regresan los medidas más restrictivas y eso deriva en una fatiga pandémica. La “fatiga pandémica” es la respuesta al distrés de buena parte de la población. “Cuanta más fatiga hay, más cansancio, agotamiento y emociones negativas o desagradables se sienten”. Se está más irritable y eso quiere decir que te vas a enfadar más con tu jefe, que igual no se lo vas a decir pero lo pagas con tu pareja y te sientes mal porque has dicho cosas que no deberías haber dicho. Todo esto va creando más fatiga por nervios, por preocupaciones, peleas… Hay parejas que se han roto durante esta época. Además estamos más tristes y más nerviosos. Un bucle de ira, tristeza y agobio que tiende a empeorar nuestra salud. Posiblemente sea una etapa que esté viviendo aún parte de la población, o que esté experimentando algunas organizaciones empresariales. Que sea más o menos acusada dependerá del nivel de resiliencia y del tipo de liderazgo. Cuando nos encontramos en una situación intolerable, sobrepasados de tensión, ansiedad y la dura realidad nos amenaza, nuestra mente activa una batería de estrategias poderosas para ayudarnos a tolerar la situación. Son mecanismos de autodefensa que hacen desaparecer las malas noticias de nuestra atención consciente.
La negación es el más conocido de esos mecanismos, hay otros como la idealización (se ve sólo lo bueno del problema), la proyección (se atribuyen a otros tus virtudes o defectos), la racionalización (tapar los motivos reales, se pasa de racional a racionalizador).
Estas defensas no son intencionales, es como el inconsciente alivia las debilidades de la conciencia, el cerebro automáticamente expulsa aquello que no le gusta fuera de su conciencia sin que la persona pueda darse cuenta que ello ocurre.
6) Recuperación. La desilusión abre la puerta a la restauración. Es una etapa que, en crisis importantes, tarda en llegar un año aproximadamente. La recuperación ante un desastre nunca es lineal, como no lo es ninguna de las fases anteriores. Sin embargo, es importante reconocer los disparadores que activan la salida (como el comienzo de la vacunación, por ejemplo) y aquellos que vuelven a hundirlo temporalmente (rebrotes o mutaciones del virus), e incluso el “afloje” cognitivo por la llegada de las vacunas”.
La restauración consta de tres etapas: la primera, la del reconocimiento del dolor pasado. Hay que conversar sobre lo vivido para superarlo. Por eso, los amigos o profesionales en los que podamos apoyarnos son especialmente importantes y ayudan en el proceso de salida. No se puede superar el dolor si no lo convertimos en palabras que nos permitan distanciarnos de él. La segunda etapa es la del ajuste, donde hay que revisar las medidas que se han ido tomando. Por último, la reconstrucción hacia una nueva vida, que se apoyará en los aprendizajes vividos.
En definitiva, y según los expertos, la recuperación lleva años tanto por su impacto emocional como económico. Es muy probable que en estos momentos estemos entre la fase de desilusión y la de restauración, aunque el paso de una a otra sea sutil. Es importante que seamos conscientes que, aunque estemos con un pie en la etapa de restauración, esta no está exenta de bajadas importantes, como la de este momento, que a nivel colectivo tendrá un cierto impacto a la baja. Tengamos claro que todo es parte de un proceso que, tarde o temprano, va a terminar. Así pues, hay que mirar con esperanza y optimismo.
“La libertad del hombre también comprende liberarse del yugo de su propio cerebro”. M. L.

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| Jorge Azar-Gómez - Ex representante de Uruguay ante ONU |
| Deuda nacional: "Pascasio Báez: trabajador rural" |
- MI PROPUESTA: QUE EL 30 DE ABRIL DÍA DEL PEÓN RURAL, SE DENOMINE: "PASCASIO BÁEZ : EL TRABAJADOR RURAL"
El próximo 30 de abril se celebrará nuevamente el día del "Trabajador Rural" , por lo que quiero recordar con tiempo, mi propuesta hecha desde el 2014 y reiterada año a año en esta fecha , para que el día del "Trabajador Rural" sea denominado a partir de este año , "Pascasio Báez".
El 30 de abril del 2013 el ex Presidente de la República, José Mujica, se trasladó a Caraguatá para celebrar y homenajear a los "trabajadores rurales" en su día.
El ex jefe de estado uruguayo -como siempre- habló, habló y continuó hablando, fiel a su estilo chavista, entre asado y vino, sin saber mayormente de lo que hablaba. Durante ocho horas, interminables, defendió a los peones rurales, sus necesidades de alimentación, su descanso, etcétera. En definitiva, defendió lo que todos defendemos, esto es, la calidad de vida que merece cualquier ser humano.
En su maratónica retórica, José Mujica se arrogó ser el primer presidente en la historia del Uruguay que asistía a celebrar el día del trabajador rural, pero olvidó que en ese día -el de los trabajadores del campo- debió haber recordado al "Mandela" de los peones rurales. El presidente obvió mencionar a Pascasio Báez, y pedir perdón por su asesinato. Lo correcto hubiera sido que recordara que él también es el primer jefe de estado que ha sido cómplice, desde su propio pasado,
Antes de que otros intenten poner arriba de los libros falsas historias -como se han ocupado de hacerlo hasta el día de la fecha, mostrándose como supuestas "almas buenas"-, es menester recordar a Báez.
Pascasio Báez era -como ya se dijo- un peón rural. Tenía 46 años, era casado y tenía hijos, y siempre había residido en el campo, preferentemente por la zona de Pan de Azúcar. Votaba a los Blancos, pero jamás había militado en política. Se ganaba la vida con changas: éstas arribaban en la forma de trabajos en la construcción, confeccionando alambrados, o lo que 'saliera'. Ese día en particular, había salido a buscar el caballo perdido de un vecino. Esto sucedió a finales de diciembre del año 1971. Existía democracia; había parlamento... pero también habían Tupamaros.
En su búsqueda, Báez llegó hasta la cabaña "Espartaco", localizada en la Ruta 9, a unos diez kilómetros de Pan de Azúcar; se topó con un hombre que salía de una tatucera. Aquella era la "Caraguatá", quizás, la más importante del MLN, a los efectos de extender su radio de operaciones hacia el interior del país. Pascasio Báez fue detenido, y su destino final comenzó a jugarse. Esas instalaciones valían mucho para los guerrilleros Tupas, y las alternativas que se manejaron fueron tres: detenerlo indefinidamente, llevarlo al exterior, o ejecutarlo.
La decisión fue darle muerte. A fines del '71, la dirección del MLN estaba integrada por Mauricio Rosencof, Henry Engler, Wasem Alaniz, Donato Marrero y Píriz Budes. El ejecutor, Ismael Bassini, fue quien le dio la inyección letal de pentotal a Báez Mena.
Dejarlo suelto los hubiera forzado a abandonar la tatucera y perder su costo; abandonar Espartaco y todo lo hecho allí. Se arriesgaban la suerte y el destino de muchos "compañeros".
Así encontró la muerte Pascasio Báez. Asesinado -con premeditación y alevosía- bajo el justo manto del eufemismo "ejecutado", por el grave delito de toparse con un señor terrorista que salía de una tatucera en medio del campo... para mayor gloria de los santos Tupamaros.
Porque el valor de una tatucera era superior a la vida de un humilde peón rural.
Visto el olvido del ex Presidente Mujica y su entorno, sería oportuno que los actuales parlamentarios recordarán y rindan homenaje a Pascasio Baez en el Parlamento, y proponga que el día del "Trabajador Rural" sea denominado, desde este año , "Pascasio Báez". y se emita una estampilla en su memoria , así como se hizo con figuras progresistas que no se lo merecían.
Quizás, este accionar de los actuales parlamentarios sirva al noble objetivo de refrescar la memoria y la conciencia del ex Presidente José Mujica.

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| Rodolfo Angel Beccaría Pesce |
| El temor a ofenderlos |
En la procesión de pensamientos, ideas no entendidas, ideas no acabadas, palpitaciones por las ansias de encontrar algo que resuelva esa búsqueda de lo que nos contemple y proyecte, entramos por caminos desconocidos y nuestra formación de carácter a veces toma demasiado tiempo, sin darnos cuenta que la vida y los acontecimientos sí tienen unas sucesión de gestión y concreción sorprendentemente sólida, cruda, imperturbable, de tiempos más allá de los nuestros con consecuencias imprevisibles y muchas veces dañinas.
Esto que coloco en referencia al individuo pasa de igual forma con la sociedad y con los países.
Países más rápidos en encontrar su bienestar y países más lentos y sufridos.
¿Sera que los países desarrollados sacaron la lotería y nacieron de temple maduro?
Creo que no viene por ahí la explicación.
Son sociedades mucho más ajustadas a la realidad, al reloj que marca el tiempo que no se puede perder, a la justicia que sabe diferenciar al malo del bueno y los separa, a la nobleza de carácter que disfruta y premia el éxito de las conquistas de otros, a la aceptación de que hay seres más inteligentes que nosotros y que de ellos podemos nutrirnos, al cultivo del sentimiento de pueblo y de patria.
Y bueno, como dice el refrán, para muestra basta un botón.
Después de 30 años el Uruguay dice en voz audible que el Mercosur es un precinto, que no lo deja respirar y que es un lastre para sí y para el grupo.
Una verdad más grande que una casa y que debe decirse a gritos para que nadie quede sin enterarse.Y gritarlo de nuevo para que nadie se haga el bobo y diga queno imaginaba que podría estar haciéndonos mal.
Este inicial ejercicio internacional abriendo alas para encontrar un vuelo fecundo, debe repetirse día a día en todos los ámbitos, o sea para afuera y para adentro del país.
También debe gritarse más fuerte aquí adentro para que la uruguayada displicente lo entienda y reaccione en su propio beneficio.
No hay progreso con miedos, tolerancia enfermiza y compatriotas de dudosa definición.
¿ Por qué somos así ? ¿ será que crecimos tomando sopa de ameba ?
Desde hace mucho tiempo, creo que ya pasa de un siglo, fuimos contagiados por una enfermedad parasitaria exógena muy invasora y resistente llamada socialismo/comunismo
y que nos ha marcado profundamente.
Esta enfermedad entre tantas cosas, se caracteriza porfavorecer el ablandamiento de la personalidad de los individuos, pérdida de la definición de realidad, pérdida del interés de superación, aumento del pensamiento ambiguo, crecimiento de la superficialidad de intereses, aumento de la dependencia por lo no conquistado ( proteccionismo y dependencia del Estado ), transferencia de la responsabilidad a terceros, falsedad, hipocresía, envidia,
la impunidad como nuevo paradigma de brillo social, en fin, un sin número de descalificaciones para distorsionar el tránsito por la vida y descomponer la sociedad como resultado final.
Sabemos que la vida real está hecha de todo tipo de trampas así como de oportunidades y que el bienestar no se regala, no se distribuye, no se crea obligatoriamente por legislación.
Surge de la continuidad del trabajoso esfuerzo de producir, de inventar,de crear, de tomar riesgos, de exponerse a la naturaleza, a los hombres y a los gobiernos. Y no basta con satisfacer estos predicados sino que también hay que ser crudo, protector de lo suyo y de sus proyectos, ser defensor y combatiente ante los que quieren tomar lo de uno, ante de los que dicen saber y no saben, ser claro y agresivo si es necesario y no dudar en defender su vida frente a los que se la quieren tomar.
La vida es una continua oportunidad y nada se regala. Por todo hay que pagar de alguna manera y hasta la esperanza puede jugarnos una mala pasada si no se tiene sano criterio.
Regresemos al tema del escrito – El temor a ofenderlos –
¿ por qué nos reprimimos de decirles a los socialistas/comunistas que son un peso para la sociedad ?
¿ por qué siempre andamos con paños tibios adoptando conductas parecidas a la de los políticamente correctos ?
Creo que 100 años de socialismo fueron mucho y que también a nosotros ( que somos los otros ) nos carcomió, ablandó y acostumbró a tolerar innumerables conductas de la sociedad como cosas normales, como cosas que sabidamente son malas pero no se pueden comentar para no molestar a alguien que podrá ser un vecino o un pariente, un Jefe de departamento de cualquier cosa que un día podremos tener que pedirle algo. O un político importante, pero ¡ cómo vamos a hablar mal de él en voz alta ! ( decir verdades = hablar mal )
Somos tremendamente culpables de todo lo que permitimos pasar para que llegásemos hoy a tener este tipo de sociedad tan descalabrada. Deberemos primero aceptar nuestro grado de cobardía ( cómodos si quieren ser más suaves ) que por tanto tiempo nos amordazó y mantuvo en el silencio cómplice, devastador de una sociedad que tuvo que recurrir a la emigración para salvar millares de sus hijos. ( y para que estos después manden plata desde afuera )
Debemos ejercitar a decir que tenemos compatriotas falsos y que en su mayoría son de izquierda.¿ por qué digo que tenemos compatriotas falsos ?
Digo porque hay una inmensa masa de gente que no tiene sentido de pueblo menos de patria.
Ahí tenemos uno de nuestros graves problemas que es la falta de identificación con el sentido de patria.
Hay uruguayos que no saben y no sienten el terruño, no saben lo que es el pago, no tienen la menor idea de lo que es la tierra, no sospechan que la patria se hace con patriotas y que éstos surgieron de un sufrido y agudo impulso que resultó en la definición de un pedazo de tierra en un país.
Este problema sí que es un lastre y ya tiene más de 100 años y todavía no decimos nada.
Es demasiado tiempo perdido.
No hay dudas de que todos o la mayoría de los que no son izquierdistas/comunistas también actúan en muchas situaciones como socialistas porque ésta fue la educación que recibieron
en el ambiente donde han vivido.
¡¡¡ Un siglo de esperanzas infértiles interminables es mucho tiempo !!!
¡¡¡ Un siglo de dictadura estatista oculta en democracia es mucho tiempo !!!
No se sorprenda estimado lector. No leyó mal, es lo que es y nos han dejado.
Escribí “ esperanzas interminables “ porque esto es realmente la prédica del socialismo/comunismo y en masa humana irrelevante transformaron a mucha gente para poder unos pocos dominar al todo. El socialismo es la base social servil para la expansión y consolidación del comunismo, que finalmente es quien toma el mando dictatorial y lo ejerce a su gusto. ( sin piedad ni consulta popular )
Por eso, a todos aquellos ( nosotros o los otros ) que entiendan y que les quede claro que ya resta muy poco tiempo para salvar el país del desastre mayor. (¿ estamos esperando a que toda Sud América se comunice y seamos Cuba ? )
Es necesario un cambio de conductaen lo personal y un cambio de dinámica como grupos sociales frente al resto de la ciudadanía izquierdista/comunista, haciendo valer la diferencia entre lo que es ciudadano apátrida escabullidizo y el ciudadano que sostiene y honra sus instituciones y su país, manteniéndolo vivo con su trabajo no importando el nivel de sacrificio.
No tema ofenderlos llamándolos de incapaces, ineficientes y vendepatrias. Ellos lo saben.
Piérdale el miedo a no decir lo que piensa y lo que es necesario manifestar para que la vida corra libre, constructiva, generadora de riquezas y generosa en lo anhelos de cada uno en su natural medida para alcanzarlos. |
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